La nueva Ciudadanía llega en septiembre
Educación prepara ya el temario y demora el cambio de nombre de la asignatura
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© El mundo 15/02/2012
La solución legislativa encontrada por el Ministerio de Educación para desterrar de las aulas, cuanto antes, la asignatura de Educación para la Ciudadanía ha sido cambiar primero los contenidos y después el nombre. Pese a que el deseo de José IgnacioWert es sustituir la «adoctrinadora » asignatura por otra de nuevo cuño, bautizada como Educación Cívica y Constitucional, habrá que ir por partes, aunque a efectos prácticos lo que cuenta son los contenidos, que el ministro ve «posible » que entren en vigor para el curso próximo, según afirmó ayer en una conferencia organizada por Nueva Economía Fórum. Fuentes del Ministerio confirmaron que se está trabajando en ello con esa expectativa temporal para que los nuevos temarios se aprueben por la vía más rápida, que es la de la aprobación de un real decreto en el Consejo de Ministros. Wert no ha querido esperar a la modificación de la Ley Orgánica de Educación que tendrá que hacer para introducir los cambios de estructura de la Enseñanza Secundaria inferior y superior, un proceso que se prevé más largo y concienzudo, con trámite parlamentario, y que se aprovechará para introducir la nueva denominación de la materia. Quitar o poner asignaturas sólo se puede hacer modificando dicha ley vigente. En la práctica, la polémica con la que nació la asignatura de Educación para la Ciudadanía ha ido diluyéndose poco a poco, según los centros escolares han ido modelando sus contenidos en función de su ideario. La puntilla se la puso la sentencia del Tribunal Supremo contra la objeción de conciencia a la asignatura, obligando a estudiarla y, en todo caso, abriendo la puerta a que los padres impugnen los libros cuyos contenidos les parezcan adoctrinadores. El Supremo resolvió que «los decretos » que abordan la asignatura «no alcanzan a lesionar el derecho fundamental de los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones». Pese a ello, y porque «estaba especificado en el programa del PP», su modificación es la primera y más rápida medida educativa del Gobierno. Educación también apela a que el actual temario ampara contenidos verdaderamente adoctrinadores en algunos libros de la asignatura. Ayer, el ministro reiteró su intención de revisar el criterio de concesión de becas para que, además de la renta familiar, también tenga peso el rendimiento del alumno en las notas obtenidas. Lo anunció en una entrevista a EL MUNDO el pasado día 5. Ayer se refirió a ello como una cuestión «de justicia social». Preguntado por su opinión sobre que sea el ministro peor valorado en estas primeras semanas de legislatura, respondió: «Acepto gustoso ser el peor valorado del Gobierno si dentro de 15 años la educación española no es la peor valorada de la OCDE».
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